Capón de Cascajares
Recetas

Cuatro recetas con las que redescubrir el capón de Cascajares

A mediados de la década de los 90, dos jóvenes decidieron arriesgarse a emprender. Alfonso Jiménez Rodríguez-Vila y Francisco Iglesias tenían solo diecinueve años cuando concibieron la idea del capón de Cascajares, un plato que a día de hoy es conocido dentro y fuera de España.

Para conseguir lanzar sus capones al mercado tuvieron que invertir todos sus ahorros: 160.000 pesetas. Con ello lograron comercializar un capón entero enlatado, que en unos pocos años llegaría hasta el banquete de la boda real, celebrada en mayo de 2004.

Desde entonces, Cascajares ha crecido a pasos agigantados, se ha trasladado hasta Dueñas y ha recorrido el mundo gracias a la fábrica que fundaron en Canadá en 2009. Mucho ha cambiado desde que en 1994 el capón de Cascajares se convirtiera en una realidad, pero a día de hoy sigue estando presente en las mesas de muchos españoles.

Nuestro capón asado es perfecto para alimentar a diez o doce personas y con el paso de los años se ha convertido en un imprescindible durante la Navidad. Aunque el capón es, técnicamente, un pollo de corral castrado a la edad de mes y medio, su concentración de grasa hace que su carne sea tierna, sabrosa y perfecta para destacar en diversas preparaciones.

Si creías que el capón de Cascajares no podía utilizarse en otras elaboraciones, entonces sigue leyendo, porque te traemos cuatro recetas con las que descubrirás su indudable versatilidad.

Canelones de capón de Cascajares

El primer paso es picar dos cebollas en dados pequeños y sofreírlas en un wok con aceite de oliva hasta que estén bien pochadas, momento en el que podrás echarles nuestro capón, previamente desmigado.

Cuando el capón se haya dorado junto a la cebolla, añade 300 mililitros de crema de champiñones. Esta puede ser comprada o puedes elaborarle a base de champiñones, leche, huevo duro, patata y cebolla. Añade, además, un tarro de foie y un bote de tomate concentrado, mézclalo todo bien y resérvalo para más tarde.

Después prepara la pasta de los canelones según las instrucciones del fabricante y empieza a rellenarlos con la mezcla que has preparado antes. Una vez los tengas colocados en una fuente apta para horno, prepara una bechamel, viértela sobre los canelones y espolvorea un poco de queso rallado por encima.

Para terminar, mete los canelones en un horno a 180ºC, a media altura, durante 35 minutos.

Ensalada César al estilo Cascajares

Comienza preparando la salsa César. Para ello, bate seis anchoas, dos yemas de huevo, una cucharada de zumo de limón, un diente de ajo, media cucharada de mostaza y medio vaso de aceite de oliva. Es importante, para que no se corte, empezar a batir con la batidora en el fondo del recipiente e ir subiendo el brazo hacia arriba hasta obtener una consistencia similar a la de una mayonesa. Después, mezcla la salsa con 50 gramos de Grana Padano y reserva.

Para la ensalada solo tienes que cortar media lechuga romana y preparar unos picatostes de pan, bien en una sartén con aceite, o bien en el horno. Por último, añádele un poco de capón de Cascajares desmigado, la salsa César y ¡Listo!

Gyozas rellenas de capón de Cascajares

Empieza por picar dos puerros y un cuarto de repollo en trozos muy finos. Después, mézclalo con nuestro capón desmigado y añade también un trozo de jengibre rallado, un diente de ajo picado, la ralladura de un limón, una cucharada de harina de maíz, seis cucharadas de salsa de soja, cuatro cucharadas de aceite de sésamo y medio vaso de vino blanco.

Una vez esté todo bien integrado, coge una oblea para gyozas, moja los bordes y ponle una cucharada de relleno. Ve cerrándolas y cocínalas primero al vapor y, por último, en la sartén hasta que la base se dore.

Croquetas de capón

El paso más importante para hacer unas buenas croquetas es preparar bien la bechamel. Para ello, vierte 100 gramos de mantequilla en una cazuela y espera a que se derrita para echar 100 gramos de harina. Mézclalo con un batidor de varillas hasta que ambos ingredientes estén bien integrados y vierte un litro de leche de cuatro veces, procurando mezclar bien entre cada tanda.

Una vez la bechamel esté lista y no queden grumos, puedes añadirle el capón desmigado y salpimentarlo al gusto. Deja que la mezcla se enfríe en la nevera, idealmente durante una noche entera. Al día siguiente ya puedes rebozarlas en harina, huevo y pan rallado y freírlas en abundante aceite.

croquetas de capón de Cascajares

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