Este año celebramos algo muy especial: Cascajares cumple 30 años. Tres décadas de sueños, esfuerzo y mucho corazón, en las que hemos pasado de una pequeña idea con sabor casero a construir una historia llena de momentos inolvidables. Queremos compartir con vosotros este camino, recordando algunos hitos que han marcado quiénes somos hoy.
Con apenas 160.000 pesetas y un logotipo casero, en 1994 nacía Cascajares. Los primeros capones crudos no encontraban salida, así que decidimos cocinarlos y enlatarlos… y ahí empezó todo. Poco después, en 1996, dimos nuestro primer paso en el ámbito social al colaborar con la Fundación San Cebrián, criando capones junto a jóvenes con discapacidad.
Dos años más tarde inauguramos nuestra primera fábrica en Villamuriel de Cerrato, gracias a un préstamo que todavía hoy nos preguntamos cómo conseguimos, y contratamos a nuestros dos primeros trabajadores, personas con capacidades diferentes: una decisión que marcó para siempre nuestra historia.
El 2000 trajo consigo la primera Subasta Benéfica de Capones en Valladolid, un evento cargado de ilusión pese al frío polar de aquella jornada. Dos años más tarde, nuestras crestas llegaron nada menos que a El Bulli, y en 2004 vivimos un momento histórico: nuestro capón asado fue servido en la boda de los actuales Reyes de España. Ese mismo año nació nuestra tienda online, cascajares.com. La apuesta por crecer continuó en 2006 con la apertura de una nueva fábrica en Dueñas (Palencia), tras una gran inversión apoyada por la Junta de Castilla y León. En 2007, Alfonso Jiménez recibió de manos del Príncipe de Asturias el Accésit a la Responsabilidad Social Corporativa, y en 2008 dimos un salto internacional con la creación de Cascajares Canadá, que en 2011 contaría ya con su propia planta y con la Fundación Cascajares como motor de nuestra labor social.
De la mano del chef José Andrés, en 2012 lanzamos el “Pavo de Acción de Gracias” en Estados Unidos y recibimos el Premio Nacional de Marketing. Dos años más tarde, en 2014, el capón de Cascajares apareció incluso en la gran pantalla con Torrente 5. En 2019 celebramos una década de trabajo en Canadá con nuevas inversiones y la presentación del innovador Pavo Ibérico de Bellota.
La historia dio un vuelco en 2023, cuando un incendio arrasó nuestra fábrica de Dueñas. Sin embargo, como el Ave Fénix, renacimos con más fuerza: levantamos una nueva planta en septiembre de ese mismo año, lanzamos la Pularda Ave Fénix, creamos el Bosque Cascajares para recuperar lo perdido y hasta fuimos portada en la revista Emprendedores. En 2024 celebramos la XXV Subasta Benéfica de Capones con récord de recaudación, destinando más de 130.000 € a proyectos sociales. Y en 2025 seguimos apostando por la colaboración y la resiliencia junto a las Vallkirias del Pisuerga, además de celebrar algo muy especial, nuestro 30º aniversario. Treinta años de esfuerzo, innovación, solidaridad y pasión, que no son un final, sino un nuevo comienzo.
Mirando hacia el futuro
Cumplir 30 años nos llena de orgullo, pero también nos impulsa a seguir innovando y ofreciendo experiencias gastronómicas únicas. Cada logro ha sido posible gracias a la confianza de nuestros clientes, al esfuerzo de nuestro equipo y a la pasión que ponemos en lo que hacemos. Este aniversario no es solo un momento para celebrar, sino también para agradecer, recordar y mirar hacia adelante, preparando nuevos retos y experiencias para quienes nos acompañan en esta aventura.








