Pizza con pisto y huevo: un viaje a Italia sin salir de casa

¿Te encantaría vivir en Italia una temporada? A muchos nos gustaría desconectar de la rutina e irnos varias semanas a un pueblo en la Costa Amalfitana, pero la vida (y las responsabilidades) no siempre nos dejan.

Pero ojo: no hace falta coger un avión para disfrutar del alma italiana. A veces basta con una buena pizza, ingredientes de calidad y el aroma del horno encendido para transformar la cocina de casa en una pequeña escapada mediterránea.

En Cascajares, como siempre, queremos ayudarte y hoy te proponemos algo especial: nuestra propia pizza… una receta sencilla pero riquísima, ideal para una cena rápida, una comida improvisada o una noche especial en casa.

Y con una protagonista especial: nuestro pisto ecológico, elaborado con verduras ecológicas y cocinado lentamente para conseguir un sabor casero que transforma cualquier plato en algo especial.

¿Te atreves a probar nuestra pizza? Sigue leyendo y descubre todo lo que necesitas para convertir tu casa en un pueblecito de Italia.

Una pizza espectacular con pocos ingredientes

Lo mejor de esta receta es que no necesitas ser un experto en cocina para conseguir un resultado increíble. Con pocos ingredientes y en apenas unos minutos tendrás una pizza con una masa crujiente, un relleno jugoso y mucho sabor.

¡Apunta! Sólo necesitas:

  • Una masa de pizza lista para convertirse en la protagonista de la noche
  • El pisto ecológico “como en casa” de Cascajares
  • Un huevo fresco, porque hay pocas cosas más irresistibles que una yema cremosa
  • Y un puñado de hojas verdes (nosotros te recomendamos rúcula porque aporta ese toque verde, ligero y fresco que lo cambia todo)

¿Cómo hacer la receta? Paso a paso se hace la magia

Todo empieza extendiendo la masa sobre una mesa, algo que ya anticipa algo bueno. Y cubrimos la base con una buena capa de nuestro pisto ecológico. No te cortes. Sin miedo. Una capa que sea generosa. El pisto aportará toda la jugosidad, el sabor de las verduras y ese toque casero que hace que cada bocado sea irresistible.

Con el horno precalentado, metemos la pizza durante 10 minutos a 180 grados. El aroma empezará a llenar la cocina y la masa se irá volviendo crujiente.

Pero todavía queda el mejor momento.

Sacamos la pizza, rompemos un huevo justo en el centro… y otros diez minutos al horno. La clara empezará a hacerse suavemente mientras la yema se quedará muy cremosa. 

Después del tiempo recomendado, sacamos la pizza, dorada y humeante, y añadimos un puñado de rúcula fresca. Verde, delicada y con ese toque fresco que contrasta con el calor de la pizza recién hecha.

Y ahí está… una pizza crujiente por fuera y jugosa por dentro, con sabor a cocina mediterránea. ¿Qué te parece? Si tienes alguna duda, te dejamos aquí un video que hemos publicado en nuestra cuenta de Instagram con todos los detalles.

El sabor de Italia con alma mediterránea

Esta pizza demuestra que las mejores recetas muchas veces nacen de lo sencillo: una masa crujiente y un producto como nuestro pisto ecológico son suficientes para sentirnos en Italia sin salir de casa.

Es la receta perfecta para compartir, para sorprender en una cena informal o simplemente para darte un capricho cualquier día de la semana.

Y cuidado, porque tiene un pequeño problema: cuando la pruebes, seguro que querrás repetir.

¿Te animas a preparar este plato? Haz tu propia versión en casa, disfruta de un plato súper sabroso y comparte el resultado en redes sociales etiquetando a Cascajares. ¡Nos encantará ver tu plato!